lunes, 28 de abril de 2008

Valorar


Dos amigas se encontraban tomando cafe y una le comenta en tono de queja a la otra.

- Mi mama me llama mucho por telefono, para pedirme que vaya a platicar con ella, yo voy poco y en ocaciones siento que me molesta su forma de ser. Ya sabes como son los viejos: "Cuenta las mismas cosas una otra vez!. Ademas nunca me faltan compromisos; que el trabajo, que mi novio, que los amigos...

- Yo en cambio -le dijo su compañera- converzo mucho con mi mama. Cada vez que estoy triste, voy con ella cuando me siento sola, cuando tengo un problema y necesito fortaleza, acudo a ella y me siento mejor.

- Caramba -se apeno la otra- Eres mejor que yo.

- No lo creas, soy igual que tu -respondio la amiga con tristeza- Visito a mi mama en el cementerio. Muerio hace tiempo, pero mientras estuvo conmigo, tampoco yo iva a platicar con ella y pensaba lo mismo que tu. No sabes cuanta falta me hace su presencia, cuanto la hecho de menos y cuanto la busco ahora que ah partido. Si de algo te sirve mi experiencia, platica con tu mama hoy que todavia la tienes, valora su presencia resaltando sus virtudes que seguro las tiene, y trata de hacer a un lado sus errores que de una forma u otra ya forman parte de su ser. No esperes a que este en un panteon, porque ahi la reflexion duele hasta el fondo del alma, porque entiendes que ya nunca podras hacer lo que dejaste pendiente, sera un hueco que nunca podras llenar, no permitas que te pase lo que me paso a mi.

En el automovil, iba pensando la muchacha en las palabras de su amiga. Cuando llego a la oficina, dijo a su secretaria:

- "Comuniqueme por favor con mi mama", no me pase mas llamadas, y tambien modifique mi agenda, ¡¡Porque es problable que este dia se lo dedique a ella!!


Anonimo.