domingo, 27 de abril de 2008

El amor verdadero


El dia en que mi hija nacio, en verdad no senti gran alegria. Porque la desepcion que sentia, parecia ser mas grande que el gran acontecimiento que representaba tener una hija. ¡Yo queria un varon!

A los dias de haber nacido, fui a buscar a mis dos mujeres, una palida y agotada y la otra radiante y dormilona. En pocos meses me deje cautivar por la sonrisa de mi Camilita y por la infinita inocencia de su mirada fija y penetrante, fue entonces que empece a amarla con locura.

Su carita, su sonrisa y su mirada no se apartaban ni por un instante de mis pensamientos, todo se lo queria comprar, la miraba en cada niña, hacia planes sobre planes, todo seria para mi pequeñita.

Este relato era contado a menudo por Rodolfo, el padre de Camilita, y yo sentia tambien gran afecto por la niña que era la razon mas grande para vivir de Rodolfo, segun decia el mismo.

Una tarde estaba mi familia y la de Rodolfo haciendo un picnic a la orilla de un rio cerca de la casa, y la pequeña entablo una converzacion con su padre, todos escuchabamos:


- Papi.. cuando cumpla 15 años ¿Cual sera mi regalo?

- Pero mi amor, si apenas tienes 10 añitos ¿No te parece que falta mucho para esa fecha?

- Bueno papito.. tu siempre dices que el tiempo pasa volando, aunque yo nunca lo eh visto por aqui.

Una mañana me encontre con Rodolfo frente al colegio donde asistia Camila ya de 14 años, el padre me mostraba orgulloso las calificaciones de su hija y los buenos insentivos que escribian sus profesores con respecto a ella, se veia muy contento y la sonrisa no se apartaba de su rostro.

Camila ocupaba todas las alegrias de su hogar, la mente y el corazon de su familia, especialmente en el de su padre.

Fue un domingo muy temprano cuando nos dirigiamos al zoologico, cuando Camila tropezo con algo, eso creiamos todos, su padre alcanzo a agarrarla para que no cayera, ya instalados en el zoologico vimos como Camila iva cayendo lentamente en un banco y casi perdiendo el conocimiento. La tomamos en brazos mientras su padre corria para tomar un taxi rumbo al hospital. Alli permanecio por 10 dias y fue entonces cuando nos informaron que Camila padecia de una grave enfermedad que afectaba seriamente su corazon, pero no era algo definitivo, se debian practicar varios examenes mas para llegar a un diagnostico definitivo. Los dias ivan pasando. Rodolfo renuncio a su trabajo para dedicarse al cuidado de su hija, su madre queria hacerlo pero decidieron que ella trabajaria, pues sus ingresos eran superiores. Una mañana Rodolfo se encontraba al lado de su hija, cuando ella le pregunto:


- ¿Voy a morir, no es cierto?¿Te dijieron los medicos?

- No mi amor, no vas a morir, Dios es tan grande que no permitiria que pierda lo que mas eh amado en el mundo. Respondio el padre.

- ¿Van a algun lugar?¿Pueden ver desde lo alto a sus familias?¿Sabes si pueden volver?

- Bueno hija.. en verdad nadie ah regresado de alla a contar algo sobre eso, pero si yo muriera, no te dejaria sola, buscaria la manera de comunicarme contigo, utilizaria al viento para venir a verte.

- ¿Al viento?¿Y como lo harias?

- No tengo la menor idea hijita, solo se que si algun dia muero, sentiras que estoy contigo, cuando un suave viento roce tu cara y una suave briza fresca bese tus mejillas.

Ese mismo dia por la tarde llamaron a Rodolfo, el asunto era grave, su hija estaba muriendo. Necesitaban un corazon, pues el de ella no resistiria mas de 15 a 20 dias.


- ¡¡Un corazon!! ¿Donde allar un corazon?¿Donde Dios mio?

Ese mismo mes Camila cumpliria 15 años, y fue el viernes por la tarde cuando consiguieron un donante, una esperanza ilumino los ojos de todos, las cosas ivan a cambiar.

El domingo por la tarde Camila ya estaba operada, todo salio como los medicos lo habian planeado. ¡Exito total!

Sin embargo, Rodolfo todavia no habia vuelto por el hospital y Camila lo extrañaba, su madre le decia que ya todo estaba bien y que su papito seria el que trabajaria para sostener la familia. Camila permanecio en el hospital por 15 dias mas, no la habian dejado ir hasta que su corazon estuviera firme y fuerte, y asi lo hicieron. Al llegar a casa todos se sentaron en un enorme sofa y su madre con los ojos llenos de lagrimas le entrego una carta de su padre..


"Camilita, hijita de mi corazon. Al momento de leer mi carta, ya debes tener 15 años y un corazon fuerte latiendo en tu pecho, asi me lo prometieron los medicos que te operaron. No puedes imaginarte ni remotamente cuanto lamento no estar a tu lado en este instante. Cuando supe que ivas a morir, decidi dar respuesta a una pregunta que me hiciste cuando tenias 10 añitos y a la cual no respondi. Decidi hacerte el regalo mas hermoso que nadie jamas haria por mi hija... te regalo mi vida entera, sin condicion alguna, para que hagas con ella lo que quieras. ¡¡Vive hija!! ¡¡Te amo con todo mi corazon!!.

Camila lloro todo el dia y toda la noche, al dia siguiente fue al cementerio y se sento en la tumba de su padre, lloro como nadie lo ah hecho y susurro:


- "Papi... ahora puedo comprender cuanto me amabas, yo tambien te amaba y aunque nunca te lo dije ahora comprendo la importancia de decir "Te Amo" y te pid perdon por haber guardado silencio tantas veces"

En ese instante las copas de los arboles se mecieron suavemente, cayeron hojas y florecillas y una suave briza rozo las mejillas de Camila, alzo la mirada al cielo, intento secar las lagrimas de su rostro, se levanto y emprendio el ciaje de regreso a su hogar.


Anonimo.